PEKO PEKO
AtrásEn la calle Mendoza 1730, dentro del paseo gastronómico Vía Viva que funciona debajo del ferrocarril en el Barrio Chino de Buenos Aires, se encuentra PEKO PEKO, un puesto de comida japonesa al paso que se convirtió en una parada casi obligatoria para quienes recorren la zona de Belgrano. El nombre, por cierto, tiene su encanto: “peko peko” significa “tengo hambre” en japonés, una forma simpática de invitar al comensal a sentarse y probar lo que ofrecen.
El local funciona bajo la modalidad de street food japonés, con un mostrador donde se hace el pedido, una cocina a la vista que permite ver cómo se elaboran los platos y unas pocas mesas altas en la vereda para quienes prefieren comer allí. La carta es variada y combina clásicos de la comida japonesa con algunos toques contemporáneos, pensada tanto para comer individualmente como para compartir varios platos entre dos o más personas.
Los platos más pedidos
Dentro del menú, los onigiris son sin duda la estrella del lugar. Se trata de las clásicas bolas de arroz prensado con relleno, y en PEKO PEKO ofrecen versiones de atún con mayonesa, salmón, cerdo con miso, berenjena y opciones vegetarianas pensadas para veganos, que suelen ser difíciles de encontrar en este tipo de paseos. El arroz está bien logrado, el relleno es generoso y la preparación es al momento, por lo que llegan a la mano del cliente recién armados.
Otro de los productos fuertes son los nikuman, bollos de masa esponjosa y suave estilo japonés, rellenos principalmente con carne de cerdo mechada. Quienes los prueban suelen destacar su textura, que recuerda a los que se venden en las calles de Tokio. También son muy pedidos los yakitoris, las clásicas brochetas japonesas de pollo y cerdo, bien sazonadas y cocinadas al punto justo.
Para los que buscan algo más contundente, el karaage —pollo frito estilo japonés— es una de las elecciones más repetidas: crujiente por fuera, jugoso por dentro, servido en porciones que rinden bien. Completan la oferta gyozas fritas, yakimeshi (arroz salteado con vegetales o pollo), hot rolls y otras piezas de sushi, woks, poke bowls y baos abiertos de cerdo.
Como cierre, los mochis helados son una de las estrellas del local. Vienen en sabores como chocolate, Baileys, café, coco, anko (pasta de poroto rojo), nutella y frutilla. Son pequeños pero de sabor intenso, ideales para terminar la comida sin sentirse pesado. Además, la carta de bebidas incluye opciones asiáticas —gaseosas japonesas y coreanas, cervezas importadas como Kirin— y cervezas artesanales nacionales, junto con promociones especiales si se abona en efectivo.
Servicio y atención
Uno de los puntos más valorados por quienes visitan PEKO PEKO es la velocidad del servicio. En general, los pedidos salen en pocos minutos, algo clave en un paseo donde la gente suele seguir caminando. El personal es descrito como amable y atento, y hay dos nombres que se repiten constantemente en las opiniones: Juani y Pablo, quienes se encargan de explicar el menú, recomendar opciones y resolver cualquier duda con buena predisposición. Esta calidez en el trato marca una diferencia importante frente a otros locales de la zona.
También se destaca el hecho de poder ver la cocina mientras se prepara la comida, lo que transmite una sensación de limpieza y transparencia en la elaboración. En el mostrador hay además salsas de soja y agridulce disponibles sin costo para condimentar los platos al gusto.
Precios y promociones
La relación precio-calidad es uno de los argumentos fuertes de PEKO PEKO. Los valores se mantienen dentro de un rango accesible para tratarse de comida japonesa en Buenos Aires, y con la promo de pago en efectivo o transferencia se accede a un descuento adicional que varios visitantes aprovechan. Las combinaciones de platos (por ejemplo, combos de onigiri más yakitori, o promociones de hot rolls) permiten probar un poco de todo sin gastar de más. Porciones como los onigiris suelen rendir lo suficiente como para quedar satisfecho con dos unidades.
Puntos a tener en cuenta
Como contrapartida, hay algunos aspectos que conviene saber antes de ir. El local es chico y las mesas en la vereda son limitadas, por lo que en horarios pico —especialmente los fines de semana y feriados como el Año Nuevo Chino— puede ser difícil encontrar lugar para sentarse. En esos momentos la espera para retirar el pedido puede estirarse un poco más de lo habitual.
El formato es claramente de comida al paso, así que quienes busquen una experiencia para sentarse largo y tendido a comer encontrarán otros espacios. La carta, aunque variada, no es enorme: no tiene la profundidad de un restaurant japonés tradicional, sino la impronta ágil de un puesto de street food.
Algunas piezas puntuales de sushi han recibido comentarios mixtos, con clientes que sintieron que ciertos rolls tenían poco relleno o una textura particular que no terminó de convencer. Lo mismo ocurre con los mochis: si bien la mayoría los recomienda, hay quienes extrañan una textura más cremosa y encuentran la preparación bastante tradicional, a base de harina de arroz glutinoso.
Ubicación y horarios
PEKO PEKO está abierto todos los días, con horarios que van de 11:30 a 23:45 de lunes a miércoles, y se extienden hasta las 00:45 jueves, viernes y sábados. Los domingos cierra a las 23:45. Ofrece servicio en mesa, take away y delivery, y el acceso es apto para personas en silla de ruedas. La dirección exacta es Mendoza 1730, pleno Barrio Chino de Belgrano, en el corazón de uno de los polos gastronómicos más convocantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Para quien esté dando una vuelta por la zona y quiera probar sushi al paso, onigiris bien armados o darse un gusto con un mochi helado, este puesto ofrece una experiencia directa, sabrosa y a buen precio, respaldada por un equipo de trabajo que conoce el producto y lo defiende con cada plato que sale de su cocina.