Negroni Bistro & Sushi Bar
AtrásNegroni Bistro & Sushi Bar es una de las propuestas más consolidadas para disfrutar sushi en Recoleta, uno de los barrios más emblemáticos de Buenos Aires. Ubicado en la esquina de Pres. Roberto M. Ortiz 1809, prácticamente frente al Cementerio de Recoleta, este local combina la estética de un bistro moderno con una barra de sushi que se prepara a la vista del comensal, ofreciendo una atmósfera singular tanto para almorzar como para cenar o arrancar la noche con unos tragos.
El restaurante abre sus puertas de lunes a miércoles de 11:00 a 01:00, mientras que de jueves a sábado extiende su horario hasta las 02:00, y los domingos cierra a la 01:00. El servicio de almuerzo funciona únicamente de lunes a viernes, entre las 12:00 y las 16:00, una franja ideal para quienes buscan un menú ejecutivo de sushi con tragos incluidos a precios más accesibles. Fuera de ese horario, la carta completa y la coctelería de autor toman protagonismo.
Un espacio que combina barra de sushi, coctelería y bistro
La ambientación es uno de los puntos más celebrados por quienes han pasado por el lugar. Luces tenues, música electrónica bien calibrada, mesas cómodas y una barra iluminada donde los sushi men arman las piezas frente al cliente generan una sensación de estar en un rincón porteño con aire neoyorquino. Los baños, decorados con botellas de Campari en las puertas, se convirtieron en un detalle icónico del lugar, muy fotografiado y mencionado por los visitantes. También existe un patio exterior apto para ir con mascotas, algo poco habitual en un restaurante de sushi de la zona.
La barra de sushi y la propuesta gastronómica
El corazón del local es, sin dudas, su barra de sushi. El sushi se prepara al momento y se ofrece en distintas modalidades: makis, nigiris, sashimi, rolls calientes y rolls fríos, con piezas de buen tamaño y un pescado que, según la mayoría de los comensales, luce fresco. Varios visitantes recomiendan especialmente el Maki Tropical, el maki crispy y los rolls calientes, además del ceviche, que aparece repetidamente elogiado como uno de los mejores de Recoleta. Para quienes se inician en el mundo del sushi, las piezas son grandes y la presentación ayuda a entender la variedad sin abrumarse.
La carta, no obstante, no se limita al sushi. Funciona como un bistro clásico: hay milanesas, hamburguesas, pastas, risottos, lomo, sorrentinos, salmón teriyaki, papas bravas, rabas, croquetas de acelga, empanadas, buñuelos de espinaca, burrata, provoleta y ensaladas como la Negroni Caesar o la poké salad. Esto lo convierte en una opción versátil para grupos donde no todos gustan del sushi fresco o para quienes quieren combinar entradas calientes con el plato principal de sushi. En el menú ejecutivo de mediodía suele haber cuatro propuestas que rotan, acompañadas de limonada, café o un trago, y representan la mejor relación precio-calidad del local.
Coctelería de autor y happy hour
La barra de tragos es, junto con el sushi, el otro gran atractivo. Los bartenders preparan cócteles clásicos como el Negroni (con gin Bombay Sapphire, bien equilibrado) y opciones de autor como el Pinneaple, el Distretto R, el Rosa Rosae, el Porto Venere, el Veneziano y el Pineapple Gin Tonic. Para quienes buscan algo sin alcohol, el Virgin Medici es una de las sugerencias más repetidas. La coctelería, según coinciden muchos clientes, está bien lograda, con presentaciones cuidadas y sabores consistentes. Después de las 00:00 hay una promo 2×1 en tragos que es aprovechada por quienes quieren extender la noche.
Servicio: luces y sombras
El servicio es quizás el aspecto más polarizante del lugar. Hay clientes que destacan por su nombre a mozos como Kirian, Agustín, Ignacio, Abril, Alma, Cami, Ramiro, Jean Paul, Sergio, Edgar, Yoa, Yoaxi y Kevin, describiéndolos como atentos, cálidos, conocedores del menú y capaces de recomendar con criterio. La predisposición para festejar cumpleaños, aniversarios o incluso ayudar con la torta aparece como un plus en varios comentarios.
Sin embargo, un número considerable de experiencias señala lo contrario: demoras extensas (entre 30 minutos y más de una hora para recibir un plato), pedidos que se pierden o se entregan a otra mesa, confusión en la cuenta, personal que parece desmotivado y, en algunos casos, errores importantes como cobrar cubiertos cuando el comensal comió solo con palitos, o intentar cobrar una picada que llegó sin haber sido solicitada. En más de una oportunidad, los propios mozos reconocieron que faltaba personal o que había un solo sushi man trabajando, lo que explicaría los tiempos largos de espera.
Lo que funciona y lo que no
Funciona muy bien:
- La calidad del sushi fresco, especialmente los makis y el ceviche.
- La coctelería de autor y los happy hour.
- El ambiente estético y la música.
- La predisposición del staff cuando se acierta con el mozo.
- El menú ejecutivo al mediodía, con muy buena relación precio-calidad.
- La ubicación estratégica en una esquina privilegiada de Recoleta.
- Opciones para compartir entre quienes comen sushi y quienes prefieren platos calientes.
Funciona mal o de manera irregular:
- Tiempos de espera largos, sobre todo los fines de semana y en mesas grandes.
- Pedidos que llegan en tandas con diferencias de hasta 40 minutos.
- Cobros discutidos (cubiertos, propinas obligatorias, picadas no solicitadas).
- Platos principales que en algunas ocasiones llegan fríos o con cocción deficiente (milanesas chiclosas, lomo recocido, risottos lamentables).
- Musica muy fuerte en algunas noches, con DJ en vivo que impide conversar.
- Problemas de calefacción en invierno y de aire acondicionado en verano.
- Experiencias muy negativas con pedidos por Rappi: esperas de hasta dos o tres horas, piezas desarmadas, faltantes y, en casos puntuales, piezas con olor o con espinas que no deberían estar.
- Discrepancias entre lo que dice la carta y lo que finalmente se sirve (platos agotados un sábado a la noche, cambios forzados de pedido).
Precios y relación precio-calidad
El local se ubica en un nivel de precios intermedio-alto para la oferta porteña de sushi, lo que muchos visitantes consideran acorde a la zona y al ambiente. El menú ejecutivo del mediodía y el happy hour después de medianoche son las instancias donde la ecuación resulta más conveniente. Cenas o cenas con tragos, en cambio, pueden treparse fácilmente, sobre todo si se pide entrada, plato principal, sushi, tragos de autor y postre. Hay quienes consideran que el precio está por encima de la calidad recibida en algunas visitas, mientras que otros creen que, sumando ambiente y atención cuando funciona, el gasto se justifica.
¿Quién debería visitar Negroni Bistro & Sushi Bar?
Si buscás un sushi bar en Recoleta con onda, buena coctelería y ambiente para una salida con amigos o una cita, este lugar puede ser una buena apuesta, especialmente si vas entre semana, pedís en la barra o reservás con anticipación. Si lo que necesitás es puntualidad estricta,Delivery rápido o la certeza de que todos los platos saldrán calientes y en simultáneo, conviene tener en cuenta las experiencias negativas antes de elegirlo. Para ir a comer sushi en Buenos Aires en un entorno cuidado, con mozos atentos y tragos bien preparados, Negroni Recoleta tiene todo para cumplir; solo hay que elegir bien el día y, si podés, sentarte en la barra para disfrutar del show del sushi man en vivo.