Imari Omakase
AtrásImari Omakase es, sin lugar a dudas, una de las direcciones más singulares que ofrece la ciudad de Córdoba para quienes buscan una inmersión profunda en la gastronomía japonesa. Situado sobre Boulevard Chacabuco 690, en el barrio de Nueva Córdoba, este pequeño local redefine la manera de entender una cena de sushi, apostando por un formato que prioriza la calidad del producto, la cercanía con el chef y la conversación pausada en torno a cada bocado.
El concepto central del lugar es la experiencia omakase, una palabra japonesa que significa “me pongo en tus manos” o “dependo de ti”. Bajo esta premisa, el comensal cede el control de la carta al sushiman, quien va presentando y explicando cada pieza según los mejores productos disponibles ese día. No hay menú fijo en papel: el itamae (maestro sushi) decide qué preparar y en qué orden, convirtiendo cada visita en un recorrido irrepetible. Esta filosofía de trabajo diferencia a Imari de cualquier otro restaurante de sushi tradicional en la ciudad.
La barra principal está diseñada para recibir entre 8 y 10 comensales por turno, lo que garantiza una atención personalizada y una proximidad directa con los cocineros. Sentarse frente al sushiman no es solo una cuestión de logística: es parte esencial de la experiencia. Los chefs, principalmente Sebastián y otros itamaes formados, van narrando cada paso, comentando el origen de los ingredientes, las técnicas de elaboración y compartiendo detalles sobre la cultura gastronómica nipona. Esta pedagogía silenciosa convierte a la cena en una clase magistral de comida japonesa.
Qué comer en Imari Omakase
La experiencia se articula generalmente en torno a 15 pasos, aunque puede variar según la temporada y el producto disponible. Comienza con tres entradas calientes y continúa con una secuencia de piezas de sushi y sashimi que el chef va elaborando al instante frente al comensal. La degustación incluye preparaciones con nigiri, rolls especiales, ostras, pulpo y otros frutos de mar seleccionados.
Uno de los aspectos más valorados por quienes han visitado Imari es el rechazo absoluto al sushi con queso crema o las invenciones occidentales que predominan en muchas otras casas de Córdoba. Aquí se respeta la tradición: el arroz está trabajado con una técnica depurada (varios clientes lo destacan como el mejor arroz que han probado nunca), el pescado es ultrafresco y los cortes reflejan la escuela japonesa más auténtica. Entre las piezas más celebradas se encuentran el nigiri de calamar, el sashimi de trucha salmonada, el wok de salmón y los tempura de salmón.
Para quienes siguen una dieta vegetariana o vegana, el local ofrece un omakase adaptado bajo reserva previa, una alternativa poco habitual en este tipo de propuestas. También existe la opción de pedir platos a la carta y de retirar pedidos para llevar (take-away), aunque esta última modalidad puede variar su disponibilidad según el día.
Maridaje y bodega
La carta de vinos es, junto con la comida, uno de los grandes atractivos de Imari. Se trata de una selección ecléptica y poco habitual en la ciudad, con etiquetas nacionales e internacionales. Es posible optar por la experiencia con maridaje, en la que se sirven cuatro o cinco bebidas distintas acompañando los pasos: espumante, blanco, rosado y tinto. También existe la opción de maridaje con sake, muy recomendada por varios comensales.
Sobre el maridaje, hay opiniones divididas: algunos clientes lo califican de excelente y bien sincronizado, mientras que otros consideran que los vinos elegidos no siempre están a la altura del nivel de la comida. Si te interesa esta experiencia, conviene preguntar previamente por las etiquetas disponibles antes de reservar.
El ambiente y la vajilla
El diseño interior de Imari es minimalista y sobrio, con luces bajas que invitan a una conversación íntima. La vajilla, cuidadosamente seleccionada, es uno de los elementos más comentados por los visitantes: cada plato parece estar pensado para realzar visualmente las piezas que recibe, transformando la cena en un acto casi estético. La música acompaña de manera sutil, sin invadir el diálogo.
Hay, sin embargo, algunos puntos que conviene conocer antes de reservar. El espacio es reducido y se ubica en un pasillo de un edificio, no en una tradicional fachada de restaurante de sushi a la calle. Esto genera, según varios testimonios, algo de ruido proveniente del exterior y de locales vecinos, especialmente en horas pico. La barra es estrecha y los comensales pueden sentirse algo apretados durante el servicio, sobre todo quienes ocupan las ubicaciones laterales. El baño no es propio del local, lo que ha generado quejas puntuales sobre su estado de limpieza.
Reservas, horarios y precios
Imari Omakase funciona exclusivamente con sistema de reservas, ya que el número de plazas es limitado. El teléfono de contacto es 0351 15-258-6364 y también se puede gestionar la reserva a través de su sitio web oficial. El horario de atención es de lunes a sábado, de 20:00 a 23:30 horas, con dos turnos por noche. Los domingos el local permanece cerrado.
El nivel de precios corresponde a un formato premium, acorde con la calidad del producto y la exclusividad del servicio. La degustación completa, con maridaje de vinos, implica una inversión considerable, por lo que conviene considerarlo como una experiencia para ocasiones especiales más que como una salida gastronómica habitual.
Lo que debes saber antes de ir
- Reservá con anticipación: la capacidad es reducida y los turnos se agotan rápido.
- El menú cambia según la temporada y la disponibilidad del producto.
- Si no sos habitué del sushi sin queso o de la cocina japonesa auténtica, es posible que la propuesta te resulte poco convencional. Está pensada para quienes valoran la pureza del sabor y la técnica.
- Tomate tu tiempo: la experiencia dura varias horas y los pasos se sirven de manera pausada.
- Si tenés restricciones alimentarias (vegetariano, vegano, alergias), avisá al momento de reservar para que el chef adapte los pasos.
- Las bebidas sin alcohol son limitadas; predominan el vino y el sake.
- El maridaje se puede reemplazar por una selección a la carta si preferís algo puntual.
- Existe servicio de sushi takeaway aunque su disponibilidad no es constante; consultá previamente.
- El local cuenta con opciones para sentarse a la barra y disfrutar de la cercanía con el sushiman.
- El ambiente es tranquilo e ideal para citas, reuniones íntimas o ocasiones especiales.
Una experiencia que vale la pena probar
Imari Omakase representa una propuesta diferente dentro del circuito gastronómico de Córdoba. Quienes han asistido destacan, casi de manera unánime, la calidad excepcional del pescado, la profesionalidad de los chefs, la calidez del servicio y la sensación de estar participando en algo único. La experiencia funciona como una especie de pequeño viaje al Japón sin salir de Nueva Córdoba, una oportunidad para conocer la verdadera cocina japonesa de la mano de cocineros especializados.
Como en toda experiencia premium, hay matices a considerar: el precio elevado, el espacio reducido, la dependencia total de la disponibilidad de turno y la necesidad de reservar con tiempo. Pero si estás buscando algo más que una simple cena de sushi, si querés entender por qué este plato japonés es considerado un arte y si estás dispuesto a invertir en una velada distinta, Imari Omakase es, probablemente, la dirección más auténtica de sushi en Córdoba. Acercate, reservá tu turno y dejate llevar por lo que el chef tiene para ofrecerte esa noche.