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Fabric Sushi

Fabric Sushi

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Doblas 220, C1424BLF Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Restaurante Restaurante de sushi
6.6 (878 reseñas)

Fabric Sushi Caballito es una de las tantas sucursales que la cadena tiene diseminadas por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y funciona en la calle Doblas 220, pleno barrio de Caballito. El local opera con servicio de delivery, take away y, según información reciente de Google, también permite comer en el lugar, algo que durante mucho tiempo fue motivo de confusión ya que muchos clientes aseguraban que solo funcionaba como punto de retiro. El teléfono de contacto es el 011 4735-8780 y el sitio web oficial es fabricsushi.com.ar, donde se puede consultar la carta completa con piezas frías, calientes, poke bowls, ceviches, woks y opciones vegetarianas.

En lo que respecta al producto en sí, el sushi elaborado por Fabric ha cosechado opiniones divididas a lo largo de los años. Quienes han tenido una experiencia positiva destacan la frescura del salmón, la correcta cocción del arroz en sus mejores días y la creatividad de ciertos rolls Signature como el Fabric Salmón envuelto en panko. Varios comensales habituales recomiendan especialmente los nigiri, los hosomaki de palta y los California rolls, así como el poke Furai con langostinos y la degustación de ceviche. Para los amantes de lo dulce, el suspiro limeño y el volcán de dulce de leche suelen aparecer como sugerencias repetidas en las reseñas más entusiastas.

Otro punto a favor es la variedad de la carta: no se limita al sushi tradicional, sino que incluye woks salteados, empanaditas chinas, papas huancainas, tablas para compartir, conchitas con queso y croquetas de arroz con salsa dulce, lo que lo convierte en una opción interesante para grupos donde no todos son fanáticos del pescado crudo. La limonada de la casa también es mencionada como un acompañamiento refrescante, y la coctelería con tragos como el Aperol Spritz y la cerveza tirada suelen recibir elogios cuando se puede disfrutar en mesa.

Sin embargo, no todo es positivo en la sucursal de Doblas. El aspecto más criticado, por lejos, es el servicio de delivery de sushi. Decenas de clientes relataron esperas de más de una hora y media cuando la promesa era de 30 a 45 minutos, mientras que otros tantos directamente nunca recibieron su pedido y siguieron sin respuesta por parte del local. El teléfono parece ser el gran cuello de botella: múltiples usuarios afirman haber intentado comunicarse sin éxito, y varios señalan que cuando finalmente logran que alguien atienda, el trato suele ser despectivo o evasivo. Casos de pedidos cancelados a último momento, entregas a direcciones equivocadas y confusión entre repartidores propios y aplicaciones de terceros como PedidosYa o Rappi aparecen de manera recurrente.

La calidad del producto tampoco escapa de las quejas. Una parte significativa de los consumidores perciben que las piezas se volvieron más pequeñas con el paso del tiempo, que el arroz llega pasado, desarmado o con poca consistencia, y que el salmón escasea en muchas preparaciones. Algunos incluso encontraron sus rolls literalmente deshechos al abrir el packaging, lo que habla de un problema de logística y armado en la cocina. También se reportaron casos aislados de empanaditas vegetarianas entregadas con carne, un error grave para personas con restricciones alimentarias o alergias, y situaciones de productos en mal estado que debieron ser descartados.

Otro tema sensible es el de la higiene. Al menos un comensal describió la cocina donde se preparan los pedidos del delivery como sucia, con elementos tirados en el piso y falta de mantenimiento, lo que claramente genera desconfianza en un establecimiento que manipula pescado crudo. Si a esto se le suma la inexistencia de mesas para consumir en sitio (algo que cambió con el tiempo y que varias personas todavía esperan que se revierta), el resultado es una experiencia gastronómica completamente virtual, donde el cliente debe confiar ciegamente en lo que llega a su puerta.

En relación con los precios, Fabric Sushi se posiciona en un rango medio-alto dentro del segmento de restaurantes de sushi en Buenos Aires, con promos frecuentes a través de bancos como Santander Río y descuentos en plataformas de delivery. No obstante, varios clientes sienten que la relación precio-calidad se deterioró, sobre todo al comparar el tamaño actual de las piezas con el de años anteriores. Una estrategia útil para evitar sorpresas es programar el pedido con horario anticipado en lugar de seleccionar la entrega inmediata, ya que en picos de demanda las demoras pueden ser exasperantes.

Otro detalle a tener en cuenta: los adicionales clásicos como el wasabi, el jengibre y la salsa de soja suelen venir en porciones mínimas o directamente faltar, lo que obliga a reclamarlos por separado. La famosa salsa Buenos Aires, un sello de la casa, también escasea en los envíos, y si se quiere repetir el plato del sushi pedido, hay que estar preparado para pagar nuevamente el envío. Quienes optan por retirar su pedido en Doblas 220 suelen tener mejor suerte, ya que pueden revisar la bolsa antes de irse y reclamar en el momento cualquier faltante.

la sucursal Fabric Sushi de Caballito en Doblas 220 puede ser una alternativa válida para una noche de cocina japonesa en casa, siempre y cuando el cliente tenga paciencia con los tiempos, revise bien su pedido al recibirlo y esté dispuesto a tolerar cierta inconsistencia entre visitas. Los puntos fuertes radican en la variedad de la carta, la frescura ocasional del producto y la buena performance de los woks y poke bowls. Los puntos débiles son la logística del delivery, la atención telefónica y telefónica deficiente, las piezas cada vez más pequeñas y la limpieza del área de cocina. Antes de pedir, conviene chequear los horarios en Google Maps —de lunes a domingo, con doble turno de mediodía y noche— y tener en cuenta que los fines de semana la demanda se dispara y los tiempos de espera suelen estirarse aún más.

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