Sushi art
AtrásUbicado sobre la Avenida Libertad 3901, en pleno corazón de Mar del Plata, Sushi art se posiciona como una de las propuestas más consolidadas dentro del circuito gastronómico dedicado al sushi en la costa atlántica argentina. Con más de una década de trayectoria en el rubro, este restaurante de sushi combina un servicio de salón con modalidades de delivery y take away, ofreciendo una experiencia completa tanto para quienes desean sentarse a disfrutar del ambiente como para los que prefieren degustar sus piezas en la comodidad del hogar.
El local abre sus puertas de martes a domingo desde las 18:00 hasta las 00:00, mientras que los lunes presenta un horario dividido que abarca de 00:00 a 12:00 y de 18:00 a 24:00. Dispone de delivery propio, retiro en el local, atención en mesa y entrada accesible para personas con movilidad reducida, lo que lo convierte en una opción versátil para distintos perfiles de comensales. El contacto directo es el 0223 643-2978 y también operan vía WhatsApp, un canal ágil para coordinar pedidos sin necesidad de trasladarse.
Uno de los atributos más valorados por quienes frecuentan Sushi art es la frescura de la materia prima. El sushi se elabora con salmón fresco de calidad, atún y otros ingredientes bien seleccionados, algo que ha permitido que el lugar se mantenga como referente entre los amantes del género. Las piezas son notoriamente grandes, una característica diferencial respecto a otras cadenas del sector, y esto se percibe tanto en los clásicos rolls como en los niguiris, sashimis y combinaciones especiales que ofrece la carta. El combinado Sushi art suele recomendarse como una de las mejores opciones para quienes recién se acercan por primera vez, ya que permite probar una diversidad de sabores en una misma bandeja.
El menú va mucho más allá del sushi tradicional. Quienes busquen entradas pueden optar por gyozas, tiradito de salmón, langostinos empanados, vieyras gratinadas, rollitos primavera o paté de salmón de cortesía en algunas ocasiones. Para compartir o comer en grupo, los woks de arroz con salmón y langostinos se posicionan como una alternativa sólida. También existe una línea de ensaladas tipo poke, ideal para quienes prefieren opciones más livianas. La carta de tragos y vinos es bastante completa, con cocktails de autor como el Jardín Japonés y opciones clásicas como Tom Collins, además de limonadas muy bien logradas.
El ambiente es otro de los puntos fuertes. La decoración cálida, la iluminación tenue y la presencia de una terraza —climatizada en días frescos— convierten al lugar en un espacio apto tanto para una cita romántica como para una salida con amigos o en familia. Los postres merecen un párrafo aparte: el volcán de chocolate y pistacho y el mousse de frutos rojos son dos de los más pedidos y suelen describirse como un cierre perfecto para la velada. Para los vegetarianos y veganos, hay opciones específicas dentro de la carta, algo que amplía el público del local.
En cuanto al servicio en mesa, el mozo Valentín aparece repetidamente elogiado por su amabilidad, predisposición para asesorar sobre los platos y recomendar maridajes. La camarera Sofía también recibe menciones positivas frecuentes, al igual que la bartender que prepara los cócteles. El personal de delivery y los recepcionistas suelen destacarse por la cordialidad, aunque la rapidez puede variar según el momento del día. Como beneficio extra, quienes abonen en efectivo acceden a un descuento, y dependiendo del día, se pueden aprovechar promociones bancarias como Cuenta DNI.
Sin embargo, no todo es perfecto, y vale la pena mencionarlo para tener un panorama equilibrado. El local no toma reservas, por lo que en horarios pico —especialmente viernes, sábados y feriados como San Valentín— la espera para conseguir mesa puede extenderse considerablemente, algo que genera frustración en más de un comensal. La acústica también es un punto débil: en momento de mucha concurrencia el nivel de ruido sube y se dificulta mantener una conversación sin levantar la voz. Algunas lámparas de la decoración, si bien son estéticas, generan un parpadeo molesto y están colocadas a una altura baja que incomoda tanto a clientes como al personal que debe esquivarlas al servir.
En lo estrictamente gastronómico, las gyozas reciben opiniones divididas: varios las destacan como exquisitas, pero otros las encuentran con relleno demasiado compactado y una masa que no se asemeja a la receta original. El arroz del sushi también es motivo de debate, ya que si bien muchos lo califican de bien logrado, otros lo percibieron como pasado, apelmazado o demasiado frío, como si hubiera estado guardado en heladera. En cuanto a las piezas, su tamaño genera dos reacciones opuestas: están quienes las prefieren más pequeñas para una mejor proporción con el cuenco de salsa de soja —que algunos clientes encuentran pequeño— y quienes celebran la generosidad de cada bocado. El precio, en general, se considera razonable para la calidad ofrecida, aunque hay quienes opinan que ciertos combos resultan caros en relación a la cantidad de arroz que se lleva.
Otro aspecto a considerar es la atención al cliente durante picos de demanda. En fechas especiales como San Valentín, algunos usuarios reportaron demoras prolongadas y dificultad para recibir respuesta por WhatsApp. También hubo quejas puntuales sobre mozos poco atentos, camareras con mal humor o personal que prioriza el celular por encima del comensal. El delivery puede sufrir demoras en horarios de alta demanda, por lo que conviene pedir con anticipación. Para personas celíacas, la oferta es limitada, ya que el local no dispone de salsa de soja sin gluten y algunas piezas contienen queso crema.
Sushi art es una opción sólida para quien busque sushi fresco en Mar del Plata, con porciones generosas, buena relación precio-calidad y un ambiente agradable que invita a quedarse. Su servicio de delivery amplía las posibilidades, y la carta variada lo hace apto para distintos gustos y necesidades. Recomendable planificar la visita con tiempo si se piensa ir en horario pico, considerar el pago en efectivo para obtener descuento y no perder de vista los postres de autor, que suelen ser el broche de oro de la experiencia. Un clásico del sushi marplatense que, con matices, sigue conquistando paladares.