Shifu
AtrásShifu es un restaurante de comida asiática ubicado en el interior del centro comercial La Barraca Mall, sobre la calle Las Cañas, en la localidad de Dorrego, Mendoza, Argentina. La propuesta combina la cocina china con toques de la comida japonesa, lo que lo convierte en una opción interesante para quienes buscan tanto clásicos orientales como alternativas de sushi en Mendoza en un mismo lugar. Con un nivel de aceptación destacado entre quienes lo han visitado, este local se posicionó como una parada recomendada para cenas temáticas, reuniones con amigos o una salida diferente en familia dentro del shopping.
El ambiente está claramente trabajado para transportar al visitante a un pequeño rincón de Asia. Faroles, motivos orientales en las paredes, iluminación tenue y una selección musical de fondo acompañan la velada. Muchos comensales coinciden en que este es uno de los puntos altos del lugar: la sensación de estar en otro continente, aun estando dentro de un centro comercial, resulta atractiva y diferente a otros restaurantes de la zona. Tiene capacidad para grupos numerosos, por lo que es apto para cumpleaños, reuniones y aniversarios, y el salón se distribuye de manera cómoda para acomodar tanto parejas como familias grandes.
En cuanto a la oferta gastronómica, la carta es amplia y cubre desde entradas hasta postres, pasando por platos principales y una variada barra de tragos. Para los amantes de la cocina japonesa, aparecen opciones como ramen (en sus versiones de carne, de mariscos y al curry), gyozas de verdura y de carne, y preparaciones al wok con fideos. Para quienes prefieren la cocina asiática en general, se pueden pedir clásicos como el chow fan de carne o de mariscos, chaufán especial, carne mongoliana, pollo al curry, pollo salteado con almendras, cerdo agridulce, cerdo cantones, arrolladitos primavera y chaomein de mariscos. También hay opciones vegetarianas y platos identificados como sin TACC, pensados para celíacos.
Las reseñas positivas se concentran en platos como las gyozas, calificadas por varios comensales como espectaculares por su punto de cocción y sabor; la carne mongoliana bien lograda; el chow fan cuando sale en su punto; y el ramen cuando llega caliente. También se destaca la presentación cuidada de las preparaciones y el hecho de contar con varias salsas en la mesa para ajustar el sabor a gusto del comensal. En materia de precios, la carta se ubica en un rango intermedio dentro de la oferta asiática premium de la región, y la mayoría coincide en que las porciones son generosas, al punto que varios platos rinden perfectamente para compartir entre dos.
En el apartado de los postres, se mencionan con frecuencia el cheesecake de estilo japonés y los mochis (de chocolate o de otros sabores), aunque una reseña puntual señala que algunos mochis pueden llegar muy duros si no se dejan atemperar unos minutos. Para quienes quieran maridar la comida, hay tragos de autor, limonada con hibiscus, jugos chinos y la opción de media tarde con té chino y pasteles típicos, una alternativa menos concurrida que la cena pero igualmente recomendable.
El equipo de atención es, según la mayoría de los visitantes, uno de los puntos más altos del local. Varios mozos son ampliamente recomendados por su amabilidad y por conocer al detalle la propuesta gastronómica: Barbie (también mencionada como Barby), Matías y Samuel son los nombres que más aparecen en las reseñas, junto con Camila y Flor. Quienes tienen la suerte de ser atendidos por ellos resaltan que no solo explican los platos con paciencia, sino que sugieren cantidades según la cantidad de comensales y recomiendan combinaciones para compartir, algo especialmente útil para quienes vienen por primera vez y no saben bien qué pedir.
Ahora bien, como en cualquier local gastronómico, no todo es color de rosas. Entre las quejas más reiteradas se encuentra la demora en la entrega de los platos: algunos comensales comentan esperas superiores a la hora, incluso cuando el salón no se encuentra al máximo de su capacidad. Esto se vuelve particularmente problemático en cenas familiares con niños o personas mayores, que esperan mucho tiempo sin recibir novedades sobre sus pedidos. Otros relatos mencionan que ciertos platos llegan tibios o fríos, un punto crítico para preparaciones como el ramen, los fideos salteados, el pollo al curry o las gyozas, que se disfrutan mucho mejor bien calientes.
La consistencia del sabor es otro punto que se menciona con disparidad. Mientras muchos visitantes califican a Shifu como uno de los mejores restaurantes asiáticos de Mendoza por sus sabores auténticos y por la calidad de la materia prima, otros tantos señalan que platos como el cerdo cantones, los arrolladitos primavera, el chop suey o el arroz chaufa pueden llegar desabridos, con texturas secas o con una cocción que no se corresponde con la foto de la carta. Esto sugiere que la cocina puede variar según el turno o la cantidad de pedidos simultáneos, por lo que la experiencia no siempre resulta uniforme de una visita a otra.
En lo que respecta al precio, si bien varios clientes afirman que la relación precio-calidad es correcta considerando el tamaño de las porciones, la ambientación y la atención, otros opinan que ciertos platos están cobrados por encima de su valor, sobre todo cuando se trata de entradas o de platos fuertes en comparación con otras opciones similares de la región. El consumo promedio para una cena de dos personas con entrada y plato principal ronda un rango que puede variar según los platos elegidos y las eventuales promociones que ofrezca el local.
Dentro del apartado de seguridad alimentaria, algunos comensales plantearon dudas puntuales: hubo menciones a camarones que parecían no estar correctamente limpios, platos que parecían haber sido recalentados, y comentarios sobre alimentos que llegaron con el centro todavía frío en el caso de los arrolladitos primavera y las empanaditas de verdura. Quienes tengan restricciones específicas deberían conversarlo con el personal al momento de sentarse para asegurarse de que las preparaciones sean las adecuadas. Por otra parte, el chequeo previo por alergias y limitaciones que realizan los mozos al tomar la comanda es un punto que muchos visitantes valoran como positivo.
Un elemento curioso que también divide opiniones es la presencia de un pequeño robot que recorre el salón entre las mesas. Para algunos es un detalle simpático y diferenciador del lugar, especialmente para ir con niños o para quienes buscan una experiencia temática distinta. Para otros, es un elemento que no cumple ninguna función práctica y solo estorba el paso de los camareros. Más allá del debate, se trata de una particularidad que aporta identidad al local y que difícilmente vas a encontrar en otros restaurantes de sushi y cocina asiática de Mendoza.
Otro detalle que mencionan algunos visitantes es la música de fondo, que si bien ayuda a crear la atmósfera oriental, en ciertos momentos puede resultar repetitiva o algo molesta para quienes buscan una conversación tranquila. También se han señalado comentarios sobre la iluminación, que en algunas zonas del salón es bastante tenue y dificulta ver los platos con claridad o leer la carta. Quienes prefieran una luz más fuerte pueden pedir mesa cerca del ingreso o de las ventanas, donde la luz natural y la del shopping suelen ser más presentes durante el día.
El horario de atención es amplio: el local abre todos los días de 11:00 a 23:59, lo que permite almorzar, merendar o cenar sin apuros. Para una experiencia completa, lo más recomendable es hacer una reserva previa, ya que el salón suele llenarse con facilidad los fines de semana y a la hora pico de la cena. Quienes lleguen sin reserva en horarios de mucha demanda pueden esperar para conseguir mesa, especialmente si son grupos de más de cuatro personas. Como toque final, quienes lo visiten para un festejo pueden solicitar el detalle de la velita y la galleta de la fortuna con la cuenta, un gesto que el personal suele tener bien aceitado y que varios comensales destacan como un buen cierre de la velada.
Shifu es una de las propuestas más sólidas de restaurante asiático en Mendoza: sobresale por su ambientación, sus platos abundantes, su equipo de atención amable y su menú que recorre desde la cocina japonesa hasta la china más tradicional. Las áreas a mejorar pasan por la consistencia de los sabores, la temperatura de ciertas preparaciones y la organización de los tiempos de salida de la cocina, puntos que el local ha ido ajustando con el correr de los meses. Si te interesa probar un lugar con propuestas de sushi rolls, ramen, gyozas y clásicos chinos en un ambiente cuidado y bien atendido, este local de La Barraca Mall es una parada obligada para visitar al menos una vez.