Rugge Mar
AtrásRugge Mar se ha consolidado como una de las pescaderías más reconocidas de la zona sur del Gran Buenos Aires, un comercio familiar instalado en pleno casco urbano de Remedios de Escalada que combina la venta de productos frescos del mar con una rotisería de especialidad marina. Con dirección en Coronel Beltrán 8, a una cuadra de la estación de tren y sobre la avenida Hipólito Irigoyen, este local recibe cada día a clientes que buscan desde un corte de salmón fresco hasta elaboradas piezas de sushi artesanal elaborado en el momento.
Lo primero que llama la atención al acercarse al mostrador es la variedad de la oferta. Por un lado funciona como una pescadería tradicional, con pescado de mar y de río que los clientes destacan por su frescura y calidad. Por el otro, ofrece un sector de elaborados donde la materia prima se transforma en platos listos para llevar: empanadas de camarones, de salmón ahumado, de atún o de mariscos; rabas; cazuela de mariscos; paella; milanesas y bastones para freír; hamburguesas caseras; filet a la romana o a la napolitana; tortilla de papas; corralitos y, especialmente, una línea de sushi que se ha ganado elogios por derecho propio entre los vecinos de Lanús y alrededores.
El sushi es, sin dudas, uno de los grandes orgullos de la casa. Quienes lo han probado coinciden en que se trata de uno de los mejores sushi artesanal de la zona sur de Buenos Aires, con piezas generosas, arroz bien condimentado y un punto de frescura que pocos restaurantes de sushi comerciales logran igualar. Las tablas suelen incluir rolls clásicos y especiales que se preparan a la vista, lo que permite al cliente ver cómo se arman las piezas y elegir sus favoritas. Quienes buscan sushi cerca de mi en Remedios de Escalada encuentran aquí una alternativa sólida frente a las cadenas de sushi a domicilio, con la ventaja de poder retirar el producto recién hecho y conversar con quienes lo elaboran.
Pero no todo queda en el sushi. La propuesta gastronómica se completa con preparaciones pensadas para resolver una comida en casa sin resignar calidad. Las empanadas son una de las estrellas: fritas o al horno, rellenas con pulpa de pescado entera, no procesada, algo que valoran especialmente quienes conocen el producto. Las rabas, el filet a la romana y la cazuela de mariscos son otras de las opciones más elegidas, con porciones abundantes que, según los compradores, suelen alcanzar para varias personas. Para quienes prefieren cocinar en casa, el mostrador ofrece una gran diversidad de rolls de sushi congelados, mariscos frescos, mejillones, calamares, langostinos y distintas variedades de pescado.
En cuanto a la atención, la mayoría de los clientes resalta la cordialidad y el conocimiento del personal de góndola, que sabe orientar sobre los cortes, las formas de cocción y los tiempos de conservación. La figura de Alcira, considerada el alma mater del negocio junto a su equipo, aparece mencionada en múltiples comentarios como sinónimo de dedicación y de cuidado del detalle. Sin embargo, no todo es parejo: varios compradores señalan que la atención de caja puede resultar distante o apurada en determinados momentos, especialmente de parte de alguna cajera en particular. También hubo casos puntuales en los que se cuestionó la frescura de algún producto o se percibieron descuidos en la manipulación, situaciones que parecen aisladas dentro de un volumen de operaciones muy alto.
Otro aspecto destacado por los clientes habituales es la limpieza del local. Las instalaciones modernas y prolijas, junto con la correcta cadena de frío de las heladeras exhibidoras, generan confianza en un rubro donde la higiene es clave. El local cuenta con entrada accesible para personas con movilidad reducida, un detalle que no pasa desapercibido en el barrio. En cuanto a la modalidad de compra, además de la atención en el mostrador, ofrecen la posibilidad de encargar pedidos con anticipación, sobre todo en fechas especiales o cuando se busca un plato puntual para el almuerzo del día.
Antes de acercarse, conviene tener en cuenta algunos puntos prácticos. El comercio abre de martes a sábados en dos franjas, de 7:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00, mientras que los lunes y domingos permanece cerrado. Algunos clientes que concurrieron en pleno periodo vacacional encontraron la persiana baja sin aviso previo en redes, por lo que es recomendable confirmar el horario en temporada de verano o feriados. En relación con los medios de pago, durante años solo aceptaron efectivo y débito, una política que generó quejas de quienes no contaban con efectivo a mano; con el paso del tiempo la situación podría haber variado, por lo que vale la pena chequearlo al momento de comprar.
Los precios suelen ubicarse en un rango intermedio dentro del segmento. Si bien hay quienes los perciben elevados en comparación con cadenas de supermercado, la mayoría de los clientes frecuentes considera que la relación entre la calidad de la materia prima, el cuidado en la elaboración y el tamaño de las porciones justifica la diferencia. La cazuela de mariscos, las tablas de sushi y los cortes frescos son algunos de los productos donde el valor percibido resulta más alto, mientras que en congelados y productos de línea blanca la diferencia con otras pescaderías se acorta.
Una mención aparte merece la comida japonesa disponible para retirar en el local. Más allá de los clásicos nigiris y rolls, es común encontrar opciones especiales que cambian según la temporada y la disponibilidad del producto. Quienes planean una reunión o una cena especial suelen retirar grandes cantidades de sushi para compartir, y destacan que las piezas mantienen su textura y sabor incluso después de un breve traslado. Para una noche sin ganas de cocinar, retirar unas cuantas piezas de sushi artesanal más una cazuela caliente es una combinación que muchos vecinos de la zona ya adoptaron como ritual.
En definitiva, Rugge Mar es una parada obligada para los amantes del pescado, los mariscos y el sushi que viven o transitan por la zona sur del Gran Buenos Aires. La combinación de un mostrador bien surtido, un sector de elaborados a la altura de cualquier restaurante y una larga trayectoria en el barrio lo convierten en una opción confiable para resolver la comida diaria o darse un gusto. Quienes busquen un restaurante de sushi para retirar cerca de Lanús, Avellaneda, Banfield o Lomas de Zamora encontrarán aquí una alternativa con identidad propia, respaldada por años de trabajo y por una clientela que vuelve una y otra vez.