Aport

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Bulnes 900, C1176 Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Bar Café Cafetería Cervecería artesanal Comida a domicilio Entrega de comida Licorería Pizzería Quesería Restaurante Restaurante de sushi Tienda Tienda de delicatessen Tienda de vinos
8.4 (3312 reseñas)

Ubicado en la esquina de Bulnes y Guardia Vieja, en pleno corazón de Almagro, Aport Despensa se ha consolidado como uno de esos bares de barrio que nunca pasan desapercibidos. Con una propuesta que combina fiambrería, cafetería, restaurante y bar, este local se presenta como una opción versátil para quienes buscan desde un buen café por la mañana hasta una picada nocturna acompañada de cerveza tirada. Lo que muchos no esperan encontrar en un sitio con esta impronta es su oferta de sushi en Almagro, una alternativa que ha sorprendido a más de un visitante habitual.

La carta de Aport es tan amplia que cuesta decidirse. Sus picadas, consideradas por la mayoría como el plato fuerte de la casa, vienen en distintas versiones: la clásica con fiambres y quesos, la especial con elección de tres variedades de cada uno, y la familiar para compartir entre varios. La frescura de los fiambres, provenientes de su propia fiambrería, marca una diferencia notable respecto a otros bares de la zona. A esto se suman otras preparaciones como empanadas de bondiola, sándwiches de pastrón, milanesa, salmón o lomito con queso y tomates disecados, pizzas (serrana, fugazzeta, napolitana), tortillas de papa rellenas con queso y rúcula, y platos más elaborados como el matambre a la pizza o al roquefort, el peceto al horno con papas o los sorrentinos con salsa de la casa. También hay opciones vegetarianas y veganas para quienes prefieren algo sin carne.

Uno de los grandes atractivos de este local es su servicio de sushi a domicilio y para consumir en mesa. Aunque el sushi llega desde otro establecimiento especializado en sushi delivery, varios comensales destacan su frescura, con piezas grandes y llenadoras, y han coincidido en que el nigiri de salmón y los sushi rolls más clásicos cumplen con creces. Para quienes buscan sushi en Buenos Aires con buena relación precio-calidad y en un ambiente distendido, sin la solemnidad de un restaurante de sushi tradicional, Aport ofrece una experiencia distinta. Quienes prefieran quedarse en casa pueden optar por el sushi delivery a través de la plataforma del local, una opción conveniente para una cena entre semana o un encuentro con amigos.

La propuesta de Aport no se queda solo en la comida. Su barra de cerveza artesanal tirada, con varias opciones de canilla, es uno de los puntos fuertes para quienes buscan un plan nocturno. La carta de vinos, aunque accesible en precio, presenta un detalle a mejorar: las botellas se sirven en vasos de vidrio en lugar de copas, algo que varios clientes han señalado como un punto negativo para la experiencia. Para quienes prefieran otra opción, hay vermouth, fernet, gin tonic, limonada de frutos rojos y jugos naturales con açaí, perfectos para el mediodía. El café, tanto el porteño (con medialunas) como el americano con su plato completo de desayuno, es otra de las elecciones recurrentes de los habitués.

El ambiente de Aport es otro de sus grandes atractivos. Sentado en una de las mesas exteriores sobre la calle Guardia Vieja, especialmente en primavera cuando florecen las Santa Rita y las rosas trepadoras de la esquina, se disfruta una atmósfera cálida y de barrio que invita a quedarse. Adentro, el salón resulta más bullicioso, algo a tener en cuenta para quienes buscan conversar con mayor tranquilidad. Es un lugar pet friendly, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes no quieren dejar a su mascota en casa. Los baños son mixtos, una característica que ha generado opiniones divididas entre los visitantes, sobre todo por el estado de higiene en algunos momentos del día.

En cuanto a la atención, hay un detalle importante: el equipo de mozos y mozas ha ido rotando, pero hay nombres que se repiten en los comentarios positivos de los clientes. Lucas y Fernando (Fer) son dos de los más mencionados, siempre descritos como atentos, amables y con buenos consejos a la hora de elegir entre la carta. Adriana, Guada, Sofía y Débora también suelen recibir elogios por su trato cordial. Aún así, no todas las experiencias son perfectas: en horas pico, especialmente los fines de semana, puede haber demoras en tomar el pedido o en servir los platos, algo comprensible dada la cantidad de mesas que suelen estar ocupadas. También se han reportado casos aislados de mal trato por parte de algún miembro del personal y de pedidos que llegaron con demoras considerables.

Sobre los precios, Aport se mantiene en una franja accesible para el bolsillo, lo que lo convierte en un sitio recurrente para almuerzos de oficina, meriendas con amigos o cenas informales. Los medios de pago admitidos son efectivo, débito y transferencia. No aceptan tarjetas de crédito, un detalle que ha generado quejas en algunos visitantes que llegaron sin efectivo o sin la posibilidad de transferir. Quienes quieran planificar su visita, sepan que el local abre todos los días desde las 9 de la mañana, con horario extendido hasta la 1 de la madrugada de lunes a jueves y hasta las 2 de la madrugada los viernes y sábados. El teléfono de contacto es 011 6050-2139 y cuentan con web propia donde se puede consultar la carta actualizada.

En el rubro de los platos típicos de la casa que vale la pena probar, además de las picadas y el sushi fresco, se encuentran los varenikes (pastas rusas rellenas con carne y cebolla salteada), los pelmeni (otra preparación de la cocina eslava), el pastel Napoleón ruso y el babaganush con pan de masa madre. Para los golosos, la pasta frola casera, los alfajores de harina de almendras, el tiramisú y, según el día, otras tortas caseras, son opciones que vale la pena reservar un espacio para el final de la comida. El lemon pie y el cheesecake, en cambio, han tenido evaluaciones irregulares según la partida.

Aport Despensa es de esos lugares que combinan lo mejor de un bar de barrio con una oferta gastronómica sorprendentemente amplia. Si lo que buscás es un ambiente distendido, con buena cerveza, picadas abundantes y la posibilidad de comer sushi en Almagro sin pagar los precios de un restaurante especializado, este local es una parada obligada. Eso sí, conviene tener en cuenta que la atención puede ser desigual según el día y la hora, y que el vino se sirve en vaso en lugar de copa. Para una primera visita, son recomendables las mesas de afuera, la picada especial y, si hay ganas, dejarse tentar por los rolls de sushi de la casa.

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