Siete Mares Sushi Gourmet & Deli
AtrásSiete Mares Sushi Gourmet & Deli se ha consolidado como una de las propuestas más originales dentro del circuito gastronómico de zona norte, ubicado en Av. del Libertador 13017, Martínez, Provincia de Buenos Aires. Este restaurante de sushi no se limita a ofrecer piezas de calidad: propone una experiencia sensorial completa que comienza desde la puerta y acompaña al comensal hasta el último trago en la terraza. Para quienes buscan algo más que una simple cena de sushi en Martínez, este local presenta un diferencial claro frente a la competencia.
La ambientación constituye, sin dudas, uno de sus mayores atractivos. Al cruzar la puerta que asemeja la entrada de un submarino, el visitante se ve inmerso en una atmósfera que recrea el fondo del mar: paredes en tonos azul profundo, lámparas con forma de medusas, relieves en el techo que simulan olas y figuras marinas distribuidas por el salón. La planta alta, por su parte, cambia radicalmente el escenario hacia una estética selvática con sonido ambiente incluido. Esta transición entre el mar y la selva ha convertido al lugar en un punto muy visitado por quienes buscan sacarse fotografías originales y vivir una velada distinta en algún restaurante de sushi en Buenos Aires.
En cuanto a la propuesta gastronómica, el sushi gourmet es la vedette indiscutida. La carta incluye rolls de autor con combinaciones poco convencionales: desde piezas con frutos rojos, rúcula, parmesano y pistachos hasta opciones con maracuyá o queso azul. Los comensales destacan especialmente la frescura del pescado, el tamaño generoso de las porciones y la creatividad en la presentación. La tabla Siete Mares —que suele recomendarse para compartir— reúne alrededor de 28 a 60 piezas con una selección que el sushiman arma según el criterio del chef. Para quienes prefieren dejar la elección en manos del experto, existe la modalidad omakase, una experiencia donde cada bocado sorprende con sabores y texturas nuevas. Además, el menú incorpora opciones aptas para celíacos, vegetarianos y veganos, lo que amplía considerablemente el público que puede disfrutar del lugar.
Fuera del universo del sushi, el local ofrece alternativas como ceviches, harumakis de carne o de verdura, langostinos apanados con salsa de maracuyá, woks de pollo y risottos —especialmente el de hongos y el de mar— que han cosechado elogios consistentes entre quienes los han probado. Los postres, servidos en formato degustación, también merecen una mención, sobre todo para quienes celebren su cumpleaños: el equipo suele regalar una degustación especial en estas ocasiones, un detalle que muchos visitantes agradecen.
El servicio de tragos es otro punto fuerte. La barra de la terraza prepara cócteles de autor elaborados al momento, y al finalizar la cena el comensal recibe un caracol que se canjea por un shot personalizado según los gustos del cliente. Esta dinámica, además de ser divertida, le da un cierre único a la visita y refuerza la identidad del lugar como una barra de sushi con experiencia integral.
Ahora bien, no todo es perfecto. Quienes han visitado el local mencionan ciertos aspectos que vale la pena considerar antes de reservar. El precio se ubica en un rango medio-alto, con un ticket promedio por persona que ronda los 50.000 pesos argentinos o más, dependiendo de lo que se consuma. Aunque varios clientes consideran que la relación precio-calidad es aceptable dado el nivel gastronómico y la ambientación, otros sienten que los rolls podrían tener mayor proporción de pescado y menos queso crema, especialmente en ciertas combinaciones. Además, la carta de vinos suele ser señalada como acotada y con valores elevados, algo que puede decepcionar a quienes esperaban una selección más amplia.
Otro punto crítico son los tiempos de espera. El sushi se arma al momento, lo cual habla bien de la frescura pero puede traducirse en demoras de entre 45 minutos y más de una hora en horas pico. Varios visitantes han reportado que, tras largas esperas, la comida llegó fría o que debieron reclamar varias veces antes de ser atendidos. También se mencionan casos donde el sistema de reservas online no funcionó correctamente o donde la confirmación por mail nunca llegó, generando situaciones incómodas para quienes habían organizado su visita con anticipación.
El espacio físico, si bien es parte de su encanto, también presenta limitaciones: las mesas están bastante cerca entre sí, lo que puede restar privacidad en la charla, y la terraza —aunque bellísima— queda expuesta al clima, por lo que en días fríos o lluviosos la experiencia puede no ser tan agradable. Algunos comensales también notaron inconsistencias en el stock de productos: en ciertas ocasiones faltan entradas o determinadas piezas, y los tragos de autor a veces no están disponibles. Esto sugiere que, dependiendo de cuándo se visite, el nivel de servicio puede variar.
Para quienes prefieran comer en casa, el servicio de sushi delivery funciona correctamente en términos generales, aunque también ha recibido críticas por errores en los pedidos y demoras en fechas de alta demanda como San Valentín o Año Nuevo. Las cajas con packaging reciclable y los palitos comestibles son un detalle interesante para quienes valoran la sustentabilidad.
El local abre de martes a domingo de 19:00 a 23:00, con dos turnos de cena, y los lunes permanece cerrado. Se recomienda reservar con anticipación, ya que cuenta con pocas mesas y suele llenarse, especialmente los fines de semana. El pago en efectivo ofrece un descuento interesante, y quienes sean socios de SportClub también pueden acceder a promociones adicionales.
Siete Mares es una opción sólida para quienes busquen un sushi diferente al estándar, con un ambiente cuidado, propuestas creativas y un equipo de trabajo que, en general, se esmera por brindar una buena atención. Los amantes del sushi fusión y de las experiencias gastronómicas temáticas encontrarán aquí un lugar para volver. Quienes prioricen tiempos cortos, amplitud en la carta de vinos o precios más ajustados deberán evaluar si la propuesta se ajusta a sus expectativas antes de reservar.